Compartir energía, compartir ideas y crecer.

IMG_1245

Cuando empecé a trabajar en mi proyecto tenía muy claro que es lo que quería porque me apasiona, creo en ello, me emociono y cada día que hago un nuevo trabajo, sea una ruta, un taller, fotos, reportajes, o, simplemente, un contacto con alguien que puede ser una nueva “puerta” o simplemente cuando un desconocido pone un like en mi blog o en mis vídeos me ilusiono como la primera vez. Espero que eso siga ocurriendo porque cuando eso no ocurra, cuando la magia se apague, este proyecto ya no tendrá razón de ser. Es un proyecto basado en la emoción .

Estoy convencida de que cada uno de nosotros estamos dotados para algo, brillamos en algo por encima de todo. Cuando hice un curso de emprendimiento hace poco más de un año una de las cosas de las que se hablaba era de la sinergia entre las empresas, yo lo llamo energía, ENERGÍA ENTRE PERSONAS, los proyectos son personas CON INTERESES AFINES y eso se percibe, cuando lees algo de alguien que te toca el corazón, cuando hablas con otra persona  y os brilla los ojos al hablar de un proyecto común, cuando alguien as asiste a tus rutas y te das cuenta que estas sirviendo de unión entre personas que si no, no se hubieran conocido… La verdad es fundamental, yo creo en lo que hago y cuando lo cuento transmito veracidad, transmito emoción con mis palabras y con mis ojos, por eso mis posts tienen fotos porque la emoción no se puede fingir.

Cuando las personas tenemos una serie de habilidades para algo, lo mejor que deben hacer es rodearse de otras que les complementen, que les den otros puntos de vista, que compartan… En definitiva que nos haga aprender. Hay que estar todo el tiempo en modo aprende, porque la vida nos enseña a cada momento y no podemos desperdiciarlo con falta de humildad. Todos los días se aprende algo pero hay que estar en posición alerta.

En mi trabajo me piden cosas muy variadas y yo siempre digo si, que todo se puede hacer y ¿sabéis por qué? Porque cuando algo se escapa del campo en el que yo me muevo, siempre tengo a alguien que conocí uniendo energías afines, que está ahí para colaborar conmigo y en mi caso yo también estoy para lo mismo.

Escribir es muy importante para mí, escribo porque me gusta, escribo porque me sirve para aclarar mis ideas y en el caso del blog, pues si además lo leen otras personas que pueden sentir como soy yo y así decidir si puedo encajar en su proyecto y me sirve como primer punto de contacto, pues mucho mejor. Que mejor que leer lo que pienso y siento. Porque en esta profesión en la que la imagen prevalece, la idea es que tus clientes digan -te elijo a ti, y te eligen por tu imagen externa e interna, te eligen porque sienten afinidad contigo, te eligen porque si quiero que me asesoren sobre algo tendré que conectar con esa persona, y para todo eso, un blog, las redes sociales, y, por supuesto, el contacto personal, es fundamental. Pero, no nos engañemos, el contacto personal, en el tiempo actual, siempre llega después de una pequeña incursión en internet, una incursión en todo lo que se ha publicado sobre esa persona y si tú te molestas en escribir y en mostrarte tal y como eres, eso que tienes ganado.

LO QUE ME ENAMORA LO COMPARTO CON EL MUNDO porque es así, no puedo compartir algo en lo que no creo. El blog lo veo como una puerta abierta a todas mis ideas y sobre todo, a compartir mi energía vital y con montones de ideas que bullen en mi cabeza con otras mentes que están dispuestas a compartirlas en este camino de crecimiento que es la vida.

Anuncios

La magia de escribir cartas…..

Una de las cosas que hemos dejado que nos arrebatara la bendita tecnología son las cartas. Cartas con su sobre, con su tinta, su sello, su matasellos…… Escribíamos cartas educando la paciencia y huyendo de la inmediatez. Las cartas tenían voz porque cuando las leías eras capaz de escuchar al remitente o a la remitente con todo lo que aquella voz te producía, las cartas tenían vida porque una y otra vez cuando abrías esa caja mágica donde las atesorabas, volvías a sentir lo mismo que cuando las leíste por primera vez. Cartas y más cartas que hacían que el corazón te fuera a mil por hora cuando veías llegar al cartero, cartas y cartas que hacían que te faltará el aire al abrir el buzón, cartas y más cartas que te hacían sentir muy cerca de él o de ella a pesar de estar a miles de kilómetros, cartas con olor, cartas con música, cartas que te erizaban la piel… Y hoy salgo al bosque con mi bolso “Latir” para que los duendes de Mi Pequeño Paraiso me vuelvan a traer cartas, cartas que me inviten a soñar, que me inviten a volar a otros mundos que me están esperando para hacerme SENTIR.